ADULTOS
Los rasgos de personalidad se mantienen, generalmente, a lo largo de una vida sana, prácticamente sin modificaciones. Pero a una altura avanzada de la misma, debido al impacto de los factores estresantes y la declinación natural. Esta situación se modifica.
Factores estresantes son:
- Las deficiencias físicas, esto es, cambios importantes del esquema corporal.
- El retiro laboral.
- La pérdida de coetáneos, fundamentalmente su compañera o compañero.
- La disminución de la movilidad, lo que incrementa el aislamiento social.
- Las dificultades para la realización de las actividades cotidianas.
- Las dificultades económicas.
- Enfermedades médicas, agudas y crónicas.
- Las interacciones medicamentosas y la polifarmacia.
- Trastornos por deterioro sensitivo.
- Trastornos cognitivos.
- Trastornos del sueño.
- Trastornos por ansiedad.
- Somatizaciones.
- Trastornos del estado de ánimo, mono o bipolar.
- Trastornos delirantes.
- Trastornos Límites de la personalidad.
- Abuso de alcohol o de drogas.
- Demencias, tales como la enfermedad de Alzheimer.
- Trastornos psíquicos provocados por enfermedades clínicas.
El conocimiento de estos temas, incluídos su diagnóstico, evolución y las modernas posibilidades de tratamiento, dará mayor serenidad al entorno familiar y lo hará más continente, disminuyendo las posibilidades de exclusión de la persona.